Publicaciones

 

Calendario SPP

 

« Junio 2013 »
LunMarMieJueVieSabDom
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

 

 

 

Artículo del Dr. Daniel Malpartida :

Sigmund Freud a 150 años de su Nacimiento
Cuando El Psicoanálisis Se Relaciona Con El Arte

Publicado en Revista Psiquiatría y Salud Mental
Santiago De Chile 2007.

Daniel Malpartida

Resumen

Este ensayo, en su primera parte, destaca la influencia del paradigma subjetivo del romanticismo en la  obra de Freud. El drama de Klinger, Sturm Und Drang, es decir Tormenta y Pasión, da nombre a un movimiento que desde 1770 estremece la hasta entonces sólida arquitectura del Neo-Clasicismo, al instaurar por primera vez al Yo y la subjetividad del artista en el centro de su creación, en oposición al realismo del mundo  externo. En aquella época, Von Arneim postula la escritura automática, que Freud llevará a la libre asociación de ideas; Hoffman inaugura la literatura terrible, a partir de la cual Freud escribirá su articulo “Lo Siniestro”, inspirado  en “El Arnero”, uno de sus cuentos; Richter explora el inconsciente, llamándolo” El Patrimonio De La Imaginación”, influyendo en la obra de Freud ”El Poeta y los Sueños Diurnos”; además, publica un largo ensayo sobre el humorismo, que Freud rescata y menciona varias veces en su trabajo “El Chiste y su Relación Con Lo Inconsciente”. La influencia del romanticismo en la obra de Freud es incontestable, existiendo más de 50 citas de Goethe en su obra.

Con los “Estudios sobre la Histeria” y “La Interpretación de los Sueños”, las imágenes latentes, así como la presentación de fantasmas, pulsiones y metáforas, servirán de acceso y puente a objetivos pictóricos de los grandes movimientos del arte: el expresionismo, el dadaísmo, el surrealismo, el Art Brut de los años treinta y, avanzando en el tiempo, el expresionismo abstracto de los años cincuenta y el movimiento de la pintura informalista europea. Poetas y narradores de igual modo fueron influenciados por los descubrimientos freudianos, dando lugar a la literatura onírica, al realismo fantástico, y a la literatura psicológica experimental. La íntima relación del Psicoanálisis con el arte ha  posibilitado la insurgencia de lo que hoy se conoce como Psicoterapia Psicoanalítica a Través del Arte.

Palabras claves: Sturm Und Drang - Romanticismo alemán - Expresionismo - Dadaísmo - Surrealismo - Psicoterapia Psicoanalítica a Través Del Arte.

Abstract - Sigmund Freud to 150 years of his Birth - When the Psychoanalysis Is related to Art.

This essay in its first part emphasizes the influence of the subjective paradigm of the Romanticism in the work of Freud. The Drama by Klinger, Sturm Und Drang, is to say Storm and Passion, gives name to a movement which from 1770 shakes to then solid architecture of the Neo-Clasicism, when Ego and the subjectivity of the artists begin for the first time in the center of their respective creation, in opposition to realism of outer world. Then, Von Arneim postulates the automatic writing, that Freud will take to the free association of Ideas; Hoffman inaugurates the fear literature, from which Freud will write "The Wreck", inspired by "The Arnero", one of his tales; Richter explores the unconsciousness, calling it "the patrimony of the imagination", influencing the work of Freud "The Diurnal Poet and Dreams"; in addition, he publishes a long essay about humor, which Freud rescues and mentions several times in "The Joke and its Relation With the Unconsciousness". The influence of the romanticism in the work of Freud is evident, existing more than 50 references from Goethe in his work.

With “Studies on the Hysteria” and “The Interpretation of Dreams”, latent images, as well as presentation of ghosts, drives and metaphors, will serve as gate and bridge to pictorial objectives of great movements of the art: expressionism, dadaism, surrealism, the Brut Art of the Thirties and, advancing in the time, abstract expressionism of the Fifties and European Informal Painting Movement. Poets and narrators equally were influenced by freudian discoveries, giving rise to dream literature, fantastic realism, and experimental psychological literature. The intimate relation of Psychoanalysis with art has made possible the rise of what is known today as Psychoanalytic Psycotherapy Through Art.

Key Words: Sturm Und Drang - German Romanticism - Expressionism - Dadaism - Surrealism - Psychoanalytic Psycotherapy Through Art.


Introducción

Hay relaciones e influencias que deben destacarse hoy más que ayer en el despliegue  histórico de la teoría psicoanalítica y de los movimientos artísticos: atmósferas, acontecimientos, personajes y fechas configuran una serie de correspondencias y de estilos que es posible percibir en la literatura, también replicados en el arte visual, por intermediación de ese ejemplo de arte/ciencia que es indudablemente el psicoanálisis contemporáneo. Las referencias de Freud a la literatura y la pintura son numerosas, ocupando gran parte de su pensamiento: escribió 22 trabajos sobre arte, creatividad y cultura, en tanto que la palabra estética aparece 48 veces en un total de 28 trabajos suyos. En la misma Interpretación De Los Sueños (Die Traumdeutung), esa genial iluminación elegida como una de las  grandes obras del siglo XX, la plica que acompaña a la primera edición dice “Flectere si nequeo, Acheronta movebo”, lo que puede ser traducida en los siguientes términos: Si no puedo doblegar a los dioses sacudiré el Aqueronte.

A partir de entonces, las imágenes latentes, las imágenes del inconsciente y las imágenes oníricas, así como la presentación de sus fantasmas, instintos, pulsiones y deseos, han servido de acceso y puente al objeto pictórico de los grandes movimientos del arte: el expresionismo, el dadaísmo, el surrealismo, el art brut de los años  30 y, avanzando en el tiempo, el expresionismo abstracto de los años cincuenta y la pintura del informalismo europeo de los años 70. De otro lado, la poesía y la literatura agenciaron el campo de la indagación psicoanalítica, articulando no sólo la literatura psicológica, sino también la experimental. El inconsciente genera entonces no sólo las figuras del sueño o las imágenes del arte visual, sino además la narrativa y la poesía de los autores a quienes Freud admiraba.

Cuando en 1930 le fue concedido en premio Goethe por la ciudad de Frankfurt, dirá: “ Los homenajes públicos no han sido precisamente prodigados en mi vida, de modo que pronto me habitué a poder prescindir de ellos” (1). Ocurrió que la ciencia médica oficial  -la psiquiatría y la psicología médica, es decir, el imperio de una ciencia reduccionista y mecanicista-  hacía largo tiempo que lo había apartado de su “comunidad”. Sin embargo,
Freud no pudo estar presente en la entrega del premio debido a su delicado estado de salud, recibiéndolo su hija Ana en su nombre. En el discurso redactado para la ocasión podemos leer: “ Yo creo que Goethe no habría rechazado el psicoanálisis con  ánimo hostil, como muchos de mis coetáneos lo hacen. En algunos sentidos él mismo llegó a aproximársele, pudo reconocer por su propia intuición buena parte de lo que desde entonces hemos visto confirmado, y numerosas concepciones que nos han atraído la critica y el escarnio son sustentadas por él como naturales y evidentes” (2).

Freud admiraba desde su juventud a Goethe, poeta e investigador nacido en Francfort. La historiadora de arte Nelly Perazo (3) registra más de cincuenta referencias de él utilizadas por Freud  a lo largo de su obra, asociadas tanto al ámbito clínico como a los fenómenos del espíritu y del arte. Detrás del homenaje de Freud a los poetas reconocemos la influencia de aquellos genios del arte y la cultura, quienes conformaron un movimiento que resplandeció en Europa y que de ahí se extendió por el mundo, los que de forma anticipada pusieron imágenes y palabras a lo inconsciente: los románticos.

1. La Influencia Del Paradigma Subjetivo del Romanticismo en la obra de Freud - sólo algunos nombres, sólo algunas obras.

El drama de Maximilian Klinger, Sturm Und Drang, “Tormenta y Pasión” o “Embate y Pasión”, da nombre a un movimiento que desde 1770 se hace oír porque estremece la sólida arquitectura cultural del Neo-Clasicismo, al instaurar por primera vez el Yo del artista en oposición al mundo externo. Advierte, por su boca de tormenta, que el tiempo lancinante del romanticismo ha llegado.

En aquella época, hoy mítica, Archim Von Arnim postula la escritura automática. Los hermanos Friedrich y August Schlegel fundan la revista Ateneo y publican a los autores censurados por el Neo-Clasicismo: Shakespeare, Calderón de la Barca y Dante, además de definir a la poesía romántica como filosófica, mitológica, irónica y religiosa.

Johann Gottfried Herder anticipa conceptos lingüísticos, históricos y literarios en su libro El Origen Del Lenguaje, siendo un férreo opositor del racionalismo. Heinrich Von Kleist, dramaturgo, en su obra “Pentesilea” presenta una galería de estilos psicopatológicos que arrastran a los personajes a su autodestrucción. Johann Friedrich Schiller, dramaturgo y poeta, ataca  al Neo-Clasicismo en su obra “ Los Bandidos”, que Freud presencia varias veces en la Viena del 1873.

Ernst Theodorus Amadeus Hoffman inaugura la literatura fantástica y terrible con el motivo del doble, el otro yo, lo absurdo, lo inesperado. Freud  escribirá Lo Siniestro inspirado en uno de sus cuentos magistrales, “El Hombre de arenas “ o “El Arenero”. Georg Friedrich Novalis anticipa un concepto psicoanalítico, al decir que la prosa romántica es el arte de mantenerse ajeno de manera atractiva, el arte de alejar un objeto y sin embargo hacerlo conocido.

Jean Paul Friedrich Richter, novelista y poeta,  explora el inconsciente llamándolo “ El Patrimonio de la Imaginación”, anticipando la literatura moderna y experimental. En sus obras aparece como autor, como segundo o primer personaje. En una novela se detiene en su redacción para comunicarle al lector que no tiene como continuar la historia, dedicándose a la libre reflexión, lo que constituye una libre asociación de ideas. Sus obras eran verdaderas ensoñaciones, porque el fantaseo durante la vigilia era preponderante. Un artículo muy lejano escrito por Freud  El Poeta y Los Sueños Diurnos (1907-1908) lleva el signo secreto de este escritor visionario, a quien Freud siguió de cerca. Richter publicó, además, un largo ensayo sobre el humorismo, que Freud conocía y que  menciona varias veces en su obra El Chiste Y Su Relación Con Lo Inconsciente.

En su  Psicopatología De La  Vida Cotidiana, el libro comienza con una cita del Fausto de Johann Wolfgang Goethe: “ Tan lleno está el aire de estos fantasmas, que no se sabe cómo evitarlos”; en el capitulo V del mismo libro, ejemplifica equivocaciones orales  en “ Ricardo II” de Shakespeare y en el “ Don Carlos” de Schiller.

“Las tribulaciones del Joven Werther”, obra escrita también por Goethe, provocan un gran estremecimiento en 1779, cuyos ecos alcanzan hasta finales del siglo XIX. Es el tema del amor frustrado, el desgarro y el duelo, que en adelante serán llamado el “mal del siglo”. Es tal el impacto y la perturbación que desata la obra en la subjetividad de la época, que varios intentan suicidarse. En el “Fausto” se muestra sin eufemismos lo que cien años después  se denominará “ los fantasmas fundamentales del inconsciente”: descripciones, así como interpretaciones de la persona y de la vida anímica, lo que impresiona la sensibilidad de Freud a tal punto, que el maestro tomó varias escenas y textos de esta obra épica, dramática y psicológica, como respaldo y punto de apoyo en el levantamiento de su edificio teórico.

Y si bien los escritores y los poetas se atrevieron a tocar las puertas del infierno, quedaron fascinados y sometidos por las fuerzas de ese nuevo mundo que los dislocaba, haciéndoles vivir las angustias más profundas, las que anticipaban la llegada de la modernidad. A su vez, los pintores realizaron un gran portento al poner en visibilidad las formaciones del inconsciente.

El paradigma fundamental del romanticismo es la presencia del sujeto en sus obras, con sus instintos, afectos, pesares, fantasías, símbolos y deseos. La actividad artística es una experiencia primaria puesta en imágenes nunca antes vistas. En tanto el Neo–Clasicismo es una estructura de mimésis, el romanticismo es  un movimiento cuyo estandarte es la poiesis, la experimentación y la innovación a ultranza, la presentación de todos los extremos posibles del hombre como fundamentales, situación hasta entonces sojuzgada por la represión y la racionalidad del Neo-Clacisismo.

El romanticismo se extenderá como una “peste” hacia todos los puntos cardinales del mundo occidental. Ocurre la afirmación de la subjetividad y de la autonomía. El mundo interno versus el mundo externo. Se investigó en la angustia, el duelo y el desequilibrio, lo que se llamó el pathos romántico, teñido de los colores de la melancolía y la tristeza. Así, el mundo de la fantasía prevalece por sobre el mundo externo, chocando constantemente con la realidad prosaica.

Los románticos fueron introspectivos e interpretativos. En este sentido el epicentro es el sujeto con toda su fantasmagoría, desde donde observa el mundo en solitario, para  pintar, escribir y musicalizar ese mundo inquietante y extraño que palpita en los pliegues del ser. Son los navegantes y los aventureros de ese espacio psíquico, que se hace más vasto y más profundo en la medida que se atreven a nombrarlo con palabras, con música y  con imágenes radiantes.

Son los primeros en considerar que el mundo cabe en la subjetividad. Mitos, sueños, cuentos y leyendas se asumen como forma de conocimiento. La lectura romántica es ante todo simbólica, metafórica, pulsional y visual  Borra a golpe de pluma y pinceladas lo anecdótico y descriptivo, hasta entonces los bastiones del clasicismo.

Experimentaron fascinación y horror por las quimeras y fantasmas a los que debían enfrentarse. Los profundo y lo sepultado resplandece en sus obras, la locura y el desgarramiento como el oscuro privilegio de lo iniciadores. Mitos, sueños, cuentos y recuerdos serán las configuraciones fundantes-fundentes y el origen de las teorías sobre el inconsciente y la cultura. Sin embargo, aún no ha nacido aquel (Freud), el ordenador de este vórtice, de este paradigma subjetivo, de esta tormenta y esta pasión.

Surgen, en consecuencia, las imágenes de duelo y soledad, las imágenes de los sueños, las pesadillas y los terrores nocturnos; los deseos hasta entonces inconfesados adquieren formas, aparecen la psicopatología, la muerte y la atracción por las ruinas y los cementerios, proyectados en los lienzos, lo mismo que los delirios religiosos o las visiones y los paisajes subjetivos, figuras  nunca vistas, puestas en circulación por los pintores alemanes, españoles, ingleses y franceses de la época, anticipando la llegada del psicoanálisis y dispersando  las claves para los futuros movimientos del arte de los siglos XIX y XX.

Kaspar Friedrich, pintor amigo de Goethe, nos legó los atardeceres que muestran al hombre en su absoluta indefensión frente a la naturaleza y, en un segundo sentido, frente a su propia naturaleza irascible. Personajes que dan la espalda al observador abatido en el “Viajero Frente al Mar” (1818) y en “Ruinas En La Bruma”, evocan lo sublime, la magia y la maravilla. En su obra “La Abadía En El Bosque De Robles” (1808-1816) surge una inquietante extrañeza, es imposible no perturbarse. Lo Místico se presenta  en “La Cruz En La Montaña”, que será uno de los epígonos del surrealismo. Este artista solía decir a los que observaban sus cuadros: “cierre el ojo corporal y abra su ojo espiritual”.

Henry Fusseli, otro de los grandes del arte universal, participó en este movimiento y dirá
“Los sueños son una de las primeras regiones para la exploración del arte”. Sus cuadros fueron pintados 70 años antes del nacimiento de Freud y 100 años antes de la insurgencia del Psicoanálisis.

William Blake, poeta, pintor y ensayista, inaugura la pintura fantástica y los personajes fabulosos que habitan en las profundidades del hombre. Fue también un antirracionalista extremo. Elaboró sus visiones del cielo y del infierno como representaciones del mundo interno.

Francisco de Goya  pinta imágenes de filicidio en su obra “Cronos Devorando a su Hijo”, donde hay escenas de canibalismo, despedazamiento y tortura  En sus series negras pone  en visibilidad  que lo increíble del hombre es cierto. Lo Tanático y lo Erótico circulan sobre la superficie abisal de sus cuadros. Rinde homenaje al inconsciente y, asestando un golpe mortal al academicismo, dirá: “el arte no tiene que ver con la belleza”.

No es posible  hablar de todos ellos. Los nombres y las obras aquí consignados representan un muestrario mínimo de alcance máximo. Tal  es la   densidad de su legado. Es posible entonces realizar las indagaciones conceptuales que fueren necesarias con la finalidad de afinar nuestra tesis que afirma que, antes de Freud, el inconsciente ya se encuentra en el paradigma subjetivo del romanticismo. Y es posible asegurar hoy, ciento cincuenta años después, que ellos trabajaron, a través de la tormenta y la pasiónen la construcción de un espacio  multidimensional – una galería – en la que Freud pudo exponer sus obras que irradiaban un presente porvenir.

2. Nacimiento y Herencia.

Sigmund Freud nace el 6 de Mayo de 1856 en Freiberg, Moravia, siendo tempranamente llevado a la Viena de la segunda mitad del siglo XIX. Las corrientes artísticas, científicas, filosóficas y literarias allí se presentan oponiéndose a las tendencias positivistas. Cuando en 1873 se inaugura la exposición mundial, Freud  tiene 17 años y se sabe que ya ha leído a Hamlet a los 9. En sus cartas de juventud es posible registrar las primeras ideas del genio, su preferencia y sus ocurrencias, lo mismo que sus furias, sus visiones e intuiciones, así como el gusto por las obras de arte. Sabemos que entre los requerimientos entonces para ingresar a la universidad debía hacer una traducción tanto del latín como del griego al alemán: fueron nada menos que 36 versos de la tragedia de Edipo escrita por Sófocles. Años mas tarde  tomaría esta tragedia como paradigma de todos los actos humanos significativos.

De la exposición mundial escribirá la siguiente Carta (Viena,16 de Junio de 1873, por la noche) (4): “Ya he estado dos veces en la exposición. Pues bien, a mi no me ha aturdido ni encantado. Muchas cosas que tienen que gustar a otros no tienen ninguna gracia ante mis ojos, porque no soy nadie que profundice. Es decir que sólo me gustaron los objetos de arte”.  Sigmund  Freud  coleccionó más de 2000 objetos de arte de todo tipo a lo largo de su vida, los que lo estimularon en sus conceptualizaciones y, mejor aún, en sus iluminaciones.
En otra carta escrita en Viena el 8 de Noviembre de 1874 (5), el  joven estudiante se refiere a Emmanuel Lowy, importante arqueólogo de la época, quien  tuvo influencia en la idea de la investigación psicoanalítica como metáfora de la investigación arqueológica.

Lo cierto es que podríamos seguir caracterizando la relación del joven Freud con el romanticismo y el arte de su época. Él será el personaje que intentará ordenar el Sturm Und Drang ya existente, generando a su vez un nuevo Sturm Und Drang donde tampoco debían faltar, y no faltaron, las pasiones, las tormentas emocionales, las alianzas, los secretos poderes, los duelos y las infidelidades. Freud fue el legítimo heredero de esta marejada y de esta resaca que palpita en lo más profundo del ser humano.

 3. En La Viena De Freud, Eros Está En El Aire - nuevamente sólo algunos nombres, sólo algunas obras.
.
El fin del siglo XIX y el principio del XX estaban inmersos en el erotismo. Algunos historiadores hablan de la “contaminación erótica” de ese tiempo con manifiesta irritación.
Adolf Loos, uno de los críticos  más rigurosos de la Viena decadente, arremetió contra todos aquellos que hicieron de Eros el centro de su creatividad: “Todo arte es erótico. El primer ornamento fue de origen erótico. La primera obra de arte, el primer acto artístico que el primer artista garabateó en un muro para desahogar su exuberancia, fue erótico. Una línea horizontal: la mujer tendida. Una línea vertical: el hombre que la penetra... Pero el hombre de nuestra época, que llevado por una compulsión interna embadurna paredes con símbolos eróticos, es un criminal o un degenerado” ( 6).

Imposible rendir tributo a la miríada de genios que circulaba por las calles de Viena,  verdadero laboratorio existencial y teórico. Ya recordamos que en 1873 fue sede de la exposición mundial. A partir de allí se mencionan sólo los siguientes nombres y obras:

1874: Ernst Bruke, médico e investigador, publica “ Lecciones De Fisiología”. Fue Profesor de Freud e influyó en él.

1875: año de la opereta “El Murciélago”, de Richard Strauss. Anuncio del descubrimiento de la Ciudad de Troya por el arqueólogo Heinrich Schliemann. Freud inicia sus estudios de medicina.

1876: Johannes Brahms estrena la Sinfonía N°1, y en 1887 La Sinfonía N°2 en re Mayor.

1886: Arthur Schnitzler, médico y escritor, publica la obra “ La Espera Al Dios Vacante”, y en 1889 la “Afonía Funcional y su Tratamiento Mediante la Hipnosis y la Sugestión”.

1888: Gustav Mahler compone su primera sinfonía, “Titán”, basada en la obra de J.P.F. Richter. Gustav Klimt finaliza las pinturas del Burgtheater, al que Freud asistía con frecuencia.

1890: Klimt trabaja en una pintura para el Museo de Historia Del Arte.

1895: Klimt pinta su célebre obra “Amor”. Mahler escribe la Tercera Sinfonía. Freud publica Estudios Sobre La Histeria.

1896: Klimt presenta  los bocetos de “La Filosofia, La Medicina y La Jurispudrencia”, todos cargados de erotismo. Strauss estrena “Así hablo Zaratustra”. Freud comienza su auto análisis.

1897: se crea el grupo radical de las artes “Viena Sezession”, compuesto por Klimt, Koloman Moser y Olbrich. De éste, Herman Bahar, dramaturgo y ensayista, dirá: La Sezession es una sociedad de agitación”. Las condiciones subjetivas para la instauración del nuevo paradigma en las artes, la filosofía y el  psicoanálisis continúan acentuándose. Loos comienza a publicar sus artículos que llamará: “ Hablando en el Vacío”. Klimt pinta el primer cartel de la Sezession, “Teseo y el Minotauro”, que debe ser retocado debido  a la presión de la censura.

1898: primera ejecución pública de la música experimental de Arnold Schönberg, el Cuarteto para cuerdas en Re Mayor.

1899: Hugo Von Hofmannsthal estrena “El Aventurero y la Cantante”. Su obra, cercana  a la idea de Freud, critica la fragmentación de la realidad, presentando un universo transfigurado por los conflictos, los enigmas, las alegorías y el ensueño. Schnitzler, en  “La cacatúa verde” presenta los conflictos de pareja y la sexualidad del hombre y de la mujer, además de acusar de narcisos a la burguesía decadente. Dirá de Freud que es su doble, en relación con lo cual tiempo después el padre del psicoanálisis admite que lo ha rehuido por la misma analogía.

1900: Freud publica La Interpretación De Los Sueños, en una edición impensable para nuestros días de 600 ejemplares. El mundo de las imágenes del inconsciente entraba en escena de manos de los pintores, de los literatos y, porqué no decirlo, en las composiciones de la suma artis que es la música.

Todas estas fuerzas en movimiento apuntaban hacia el final del “edén” de los Habsburgo. Esta verdadera Task Force cultural  cuestionó la fanfarria y los juegos fatuos de la Viena moribunda. Eran artistas y pensadores ubicados ya en otra forma de pensamiento. Ellos, Freud incluido, destituyeron y arrasaron la medida “ perfecta” del hombre, su doble moral sexual, su represión y su racionalidad. En esta atmósfera, afirmar el Erotismo como expresión de creatividad y libertad era una tarea urgente en la que se comprometió este ejercito cultural. Según Herman Broch (7) “El trasfondo cultural de la vida y obra de Freud era Viena y los pasos decisivos para él fueron los del cambio de siglo. La idea del psicoanálisis nació en esta atmósfera o, mejor dicho, contra esta atmósfera”.

4. Los Descubrimientos Psicoanalíticos y El  Expresionismo

 Freud camina por su querida y agitada Viena, removida por cambios de envergadura inusitada. Se articulan los espacios de la crítica y de la renovación del mundo: Berlín, Munich y Viena surgen como centro de irradiación, e inmediatamente después Paris. De hecho  la modernidad insurge de estos espacios en trance.

A su vez los expresionistas,  que en anteriores exposiciones ya han dado muestras de su impronta turbadora, afilan y ensanchan sus pinceles. El expresionismo suele ser observado por los historiadores del arte como uno de los movimientos culturales más apasionantes, después del romanticismo. Recordemos que el alemán es la lengua materna del expresionismo, del romanticismo y del psicoanálisis.

En Dresden, en el años 1905, se funda otro grupo que decidió llamarse “Die Brucke”, es decir, El Puente, integrado por Ludwin Kirchner, Fritz Bley y Karl Schmidt, al que se sumaría Emil Nolde. El segundo movimiento expresionista encuentra su espacio en la ciudad de Munich, con la autodenominación “Der Blau Reiter”, el Jinete azul en castellano. Sus integrantes fueron Alfred Kubin, señalado como uno de los grandes dibujantes del siglo XX, con influencias sobre el Surrealismo y sobre la obra de Franz Kafka. También pertenece a este movimiento Franz Marc y,  por sobre  todos, el ruso Kandinsky, quien en sus teorizaciones coloca  el punto de observación  sobre el inconsciente y los fenómenos del espíritu, tal como puede entenderse al leer sus libros “De Los Espiritual En El Arte” y “Punto y Línea  sobre el Plano”. Paul Klee, expresionista y luego surrealista, gran lector de Freud, se dedicó intencionalmente  a representar las formaciones del  inconsciente en imágenes.

El nazismo tildó de arte degenerado al expresionismo y, con otras palabras. lo mismo dirá del psicoanálisis y sus seguidores. Los cuadros de Kirchner fueron colgados en la muestra de “arte degenerado” organizada por el nacionalsocialismo, así como los libros de Freud quemados en Berlín. Freud dirá: “Vamos avanzando, en la edad media me hubieran quemado a mí”. Kirchner se suicida. Duelos, pérdidas, pesares, persecuciones, muertes y exilios corren parejos en las filas de los ismos y del psicoanálisis. Los expresionistas abominaron del academicismo y del arte canónico. Porque... ¿cómo pintar la angustia, el desgarro, las sensaciones de derrumbe, si no es desfigurando la imagen del cuerpo y colocando colores ácidos o sustancias humorales? Los mejores datos de la experiencia pictórica y por lo tanto creativa, radicaban en una subjetividad a ultranza.

5. El Paradigma Del Expresionismo y el Aporte Psicoanalítico:

-El trabajo pictórico o el narrativista se consideran como la hazaña de una expresión íntima y directa, en lo posible espontánea del mundo interno del autor.

-La intencionalidad es derrumbar la censura, las represiones y las defensas intelectuales.

-Se trata de hacer visible aquello de lo que no es posible hablar (principio de psicoterapia psicoanalítica a través del arte).

-El grupo de Dresde se caracteriza por su instintualidad, siendo abreactivos, catárticos y pulsionales. Los del grupo de Munich son reflexivos, avanzan hacia el mundo de la síntesis y del color como expresión fundante. Ambos grupos concuerdan en que pintan de acuerdo al deseo y que intentan dar cuenta de la naturaleza del inconsciente.

-La exaltación del estado afectivo del artista se impone a cualquier otro valor.

-El cuerpo fue tomando ubicación como el continente donde habita el sujeto y metáfora de erotismos, violencias y perversiones.

-Los artistas utilizan su intuición como una de las pocas vías para conocer al objeto interno o externo.

-Los expresionistas pintaron los rostros desfigurados por el dolor y la angustia. Edward Munch pintó más de cuarenta obras basadas  en El Grito, exclamando “Yo pinto la angustia del hombre moderno”.

-Del mismo modo también se encargaron  de las perversiones y la psicopatología antes del advenimiento de la primera guerra mundial.

-Generaron un arte contra-objetivo y visceral. Gesto, color, trazo y huellas eran su estandarte de lucha, con la finalidad de derrumbarlo todo. Pasión y tormenta como una constante del arte, uno de cuyos ejemplos de arte/ciencia es el psicoanálisis contemporáneo.

-La deconstrucción del cuerpo y del espacio ordenado se relaciona con la deconstrucción  psicoanalítica sobre el ser humano, que ahora alberga varias dimensiones que lo gobiernan más allá de lo racional

-El expresionismo reivindica el arte de la periferia de su civilización, no un arte etnocéntrico europeo. Son ellos los que buscan mas allá de su civilización. Freud escribe  su gran tratado Tótem y Tabú , dedicando varios ensayos a la mitología griega, donde continuamente  articula la significancia de los mitos, los rituales y la historia en relación con los fenómenos clínicos, con especial mención al Edipo.

-Los expresionistas reivindican la intensidad, espontaneidad y honestidad de los dibujos infantiles, la implacable verdad  de las fuerzas primigenias, colocando parte de los fundamentos de la psicoterapia psicoanalítica a través del arte.

Elise Richter (8 ) dice: “ Expresionismo es la reproducción de representaciones o de sensaciones provocadas en nosotros por impresiones externas o internas, sin que entren en consideración las propiedades reales de los objetos que suscitan tales impresiones. El arte
Expresionista no se ocupa de lo objetivamente presente ni de como representar esas existencias objetivas en la forma más irreprochable. Ofrece el pensar y el sentir subjetivo sobre las cosas: la idea de las cosas, presentes en la conciencia especulativa... Los expresionistas lo que ven son imágenes lanzadas desde el interior al espacio, como por una linterna mágica. Lo contemplado internamente, de manera puramente subjetiva, se objetiviza tornándose sensible y accesible con ello a los demás”.

Las pinceladas expresionistas socavaron la represión sexual y, al despojar al humano de complacencia,  colocaron al sujeto caminado en el doble filo de su existencia. Así diremos, desde la prosa del observatorio psicoanalítico, que la pulsión es al expresionismo algo así como el expresionismo es a la pulsión, la que busca y se transforma en color, en imagen o en objeto, en obras multisignificativas y polisémicas, que remiten  a la zona muda, a la zona de las imágenes anteriores a todo discurso hablado.

En el paradigma subjetivo del expresionismo y en sus juegos posteriores es posible rescatar los primeros fundamentos de lo que hoy se llama una psicoterapia psicoanalítica a través del arte, no un psicoanálisis a través del arte, disciplina que se despliega, tiende puentes y co-construye espacios donde se entrecruzan el arte y la ciencia de la relación.

6. Los  Dadaístas, los objetos y la circulación de las ideas psicoanalíticas.

Freud nunca imaginó que  sus teorías sobre el hombre y el inconsciente pudiesen influir a tal punto en la concepción de los grandes movimiento del arte moderno. En aquella época, hoy mítica, los que encarnaban el cambio de siglo intentaban captar, revelar, convocar, desencubrir al hombre, para colocarlo en una nueva posición en la historia. En el año 1913 un grupo de artistas europeos realiza una exposición histórica en el Armony Show, en Nueva York, entre ellos Marcel Duchamp, Francis Picabia y el fotógrafo Alfred Stiglitz. Un primer objeto, nos referimos  la famosa Rueda De Bicicleta que Duchamp integró a un taburete, rompe y marca el inicio de otro periodo de revisión del concepto de arte y de estética, así como del trabajo de los artistas, generando la pregunta que desde entonces nos acompaña: ¿Es esto arte?. Duchamp presentaría en 1917 otro objeto fundamental, un urinario sobre un plinto, que él llamó La Fontaine. Las implicaciones, como veremos, han sido de peso para los siguientes 100 años de la historia del arte, y los descubrimientos psicoanalíticos jugaron un rol fundamental en la red de esta historia.

Coincidiendo con el inicio de la primera guerra mundial (1914), un grupo de artistas transdiciplinarios se traslada a Zurich, donde coinciden con el poeta Hugo Ball y su compañera Emmy Hennings, bailarina y pianista, inaugurando el primer espacio dadaísta: El Cabaret Voltaire. Así como hemos consignado que los Expresionistas captaron las primeras señales de una guerra atroz, los Dadaístas la vivieron. Decepcionados y desencantados del ser humano, conjugaron una fuerza de choque contra lo que ellos consideraban una sociedad culpable, que no admitía sus culpas, que no se hacía cargo de ese hombre infernal  y ambicioso que habitaba en la sociedad y en cada uno de nosotros. Freud escribirá en este periodo varios artículos sobre la guerra, que revisaremos más adelante.

La desilusión cubría como un manto negro toda Europa. Nada había quedado en pie, incluso el expresionismo debía pagar  por sus concesiones y comodidades de último momento. Antes, durante y después de la guerra los dadaístas se dedicaron a recoger y recopilar los vestigios y los despojos materiales  de una civilización perdida, “datos” con los que  habrían de transformar el mundo decadente. Un arte que los ingenuos llamaron anti-arte, donde ciertamente la violencia, el absurdo, las fantasías, el humor y el juego en su relación con el inconsciente, eran continuos. Los dadaístas llevaron a la cumbre la noción de objeto, de objeto encontrado y de objeto trabajado, inaugurando las instalaciones precursoras del Happening, del arte que hoy en día se llama reciclable, el teatro del absurdo y el collage, convencidos de la influencia del inconsciente en sus obras.

7. El Paradigma Subjetivo Del Dadaísmo.

Eran antibélicos, pero no pacifistas. Uno de sus conceptos más brillantes era que la guerra atentaba contra la esencia del hombre. Negaron el racionalismo y el maquinismo, acusando a la ciencia de ser como uno de los caballos del Apocalipsis, la misma ciencia que había negado el saber del psicoanálisis como científico. Para ellos, el hombre vivía en el infierno de su propia subjetividad, se trataba de exorcizarlo y de allí  rescatarlo de la forma que fuese posible y, ante todo, denunciarlo para herir su conciencia.

Angustia y Creatividad: el presente era inseguro. La continuidad de la existencia terminada  la guerra ya no quedaba asegurada. El duelo y el dolor parecían interminables. Dentro de este contexto Freud escribe sus Consideraciones de Actualidad Sobre La Guerra. Dirá que la guerra desilusiona a los seres humanos del valor y de los logros alcanzados por la civilización, porque revela la barbarie y el egoísmo, que creía haber superado. Pasado en limpio: “La impresión nuestra de que la guerra nos hace caer muy bajo -en la barbarie- es a su vez ilusoria. Porque en realidad no nos habíamos elevado tan alto como habíamos pensado”. Esta visión  del hombre es ampliamente compartida por  el movimiento dadaísta
El mismo Freud, en su articulo Lo Perecedero, aconsejará a un poeta  y ensayará alguna  respuesta  a la crisis que se vivía en Europa, apelando a la capacidad del hombre para  superar la aflicción y el duelo.” Una vez superado el duelo se advertirá que nuestra elevada estima de los bienes culturales no ha sufrido menoscabo por la experiencia de su fragilidad. Volveremos a construir todo lo que la guerra ha destruido, quizás en terreno más firme y con mayor perennidad” ( 9 ).
 
Dentro de este ámbito, crear sin angustia era un eufemismo, en tanto que reírse de la muerte y de la angustia, una operación de auto salvación. Si bien apuntaban a la libertad absoluta de las expresiones del inconsciente, también era nihilistas. La paradoja era sin duda uno de sus carros de batalla.

Todos Los Juegos - El Juego: abrieron el espacio al humor, al absurdo, a las ceremonias y a los rituales y, por sobre todo, al juego y sus fantasías derivadas del mismo. Jugaban a estar locos, jugaban a ser serios, jugaban a la tragedia y jugaban a crear obras con los despojos de la guerra y con los desechos de la ciudad. Jugaban con la ciencia, con la religión y con su propio arte, haciendo estallar en el acto mismo de exponerlo y jugar. Y porque jugaban a partir de la nada, sus obras son hoy de mayor peso que el de ayer.

Sobre la Percepción y la Expresión Del Inconsciente: Huelsembek dirá, cercano al pensamiento psicoanalítico, “ todo lo que vemos es falso”. El resultado visual es que emplean  la tipografía al revés, un verdadero a rebours  (es decir, una lectura al revés, un hacer al revés a contrapelo, al contrario, a contracorriente) inaugurado por ellos como si se tratara de la interpretación de un sueño.

Esta vía al revés no es otra que la vía freudiana para el entendimiento de lo inconsciente.
Los collages inaugurados presentan pedazos de papel, trozos de fotografías, pasajes de omnibus, cuerdas, garabatos, maderas, estampillas, papeles  pintados, papeles impresos, todo tipo de materiales, verdadero magma donde no se admite la lógica de la ciencia imperante en esa época. Asumen que, como artistas, ellos ya no controlan la obra, sino que la hace una colaboradora invisible más allá de las fronteras de la racionalidad.

En Busca De La Expresión Del Inconsciente: Hanz Richter ( 10), uno de los gestores del movimiento dadaísta de Berlín, relata su acercamiento al inconsciente, al azar, a las ocurrencias espontáneas e incluso a la libre asociación de ideas: “Insatisfecho con un dibujo en el que había estado trabajando algún tiempo, Arp lo rasgó y tiró al aire en su estudio. Poco después se dio cuenta de que esos mismos fragmentos de papel habían conseguido aquello que él, con todo esfuerzo, no había logrado: expresión. Aceptó este reto del azar como una decisión del destino; con cuidado pegó los fragmentos según  el patrón que este mismo azar había determinado. ¿Quién había hablado? ¿La mente inconsciente del artista o de un poder externo a él? ¿Había acaso algún misterioso colaborador trabajando, un poder en el cual se podía confiar?. La conclusión que el Dadaísmo obtuvo de ello fue que “el azar debía ser reconocido como nuevo estímulo a la creación artística”.

“Esto puede ser considerado como la experiencia central del Dadaísmo, aquello que marca su separación de todos los movimientos artísticos precedentes.  Nos preocupaba el azar como fenómeno mental. Sólo después descubrí que psicólogos, filósofos y científicos estaban encarando el difícil problema al mismo tiempo. El azar se mostraba ante nuestros ojos como el procedimiento mágico por el cual podíamos trascender las barreras de la causalidad y de la voluntad consciente. A través de él la visión y audición internas se aguzaban, de forma tal que nuevas secuencias de pensamientos y experiencias hacían aparición. Para nosotros el azar era la “mente inconsciente” que Freud había descubierto en 1900. Hicimos nuestro el azar, la voz del inconsciente  - del alma, si se quiere- como una forma de protesta contra la rigidez del pensamiento lineal. Estábamos preparados para abrazar el inconsciente o ser abrazados por él”.

8. La elección por lo inconsciente en la fórmula de Tristan Zara - “Para Hacer Un Poema Dadaísta”:

  • Coja un periódico.
  • Coja unas tijeras.
  • Escoja en el periódico un articulo de la longitud que cuente darle al poema. Recorte el articulo.
  • Recorte enseguida con cuidado cada una de las palabras que forman el articulo.Y métalas en una bolsa.
  • Agite suavemente.
  • Ahora saque cada recorte uno tras otro.
  • Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
  • El poema se parecerá a Ud.
  • Y es Ud. un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante aunque incomprendido por el vulgo

La fórmula de Tristan Zara se encuentra absolutamente relacionada con el funcionamiento del inconsciente. Incluye  la consigna psicoanalítica  de la libre asociación, la que aún hoy se utiliza para trabajar con un analizando. Uno tiene el derecho a sospechar libremente que el poeta y otros tantos artistas estaban interiorizados de los descubrimientos freudianos, que ellos traspasaron a la práctica de un arte que llamaron anti-arte.

Del Objeto Psicoanalítico Al Objeto Dadaísta: en Psicoanálisis, en términos generales, el objeto es aquello en lo cual una pulsión busca satisfacción. El objeto está signado por el correlato de amor, odio y ambivalencia, es la relación de la persona ( yo) con un objeto al que se apunta como totalidad. Finalmente, un objeto es aquello en que la pulsión se inscribe.

Del Objeto Dadaísta: son objetos imantados de amor, odio, escepticismo e ironia. Son objetos representantes del absurdo, que permanecen desperdigados en el entorno, para ser encontrados y transformados o simplemente cambiados de espacio, generando lo que Arthur Danto ( 11) ha llamado “La Transfiguración Del Lugar Común”. Son objetos encontrados y elevados sobre un pedestal. Marcel Duchamp coloca su famoso urinario invertido en la célebre exposición de New York, de 1913. Son objetos afectados, no son neutrales ni anodinos. Man Ray llamó a una de sus series “Objetos de mi afecto”. Los objetos dadaístas, al igual que los expresionistas, reconocen a las culturas  “primitivas” y los objetos hechos por los niños, sin importar su origen étnico. Es que el objeto responde mejor a nuestras oscuras exigencias, donde late la imagen y el esquema corporal. Otro aspecto fundante del objeto dadaísta es que fueron creados para jugar.

A partir de la primera guerra mundial los grandes del arte transformaron la visión del hombre, cambio derivado de una cruzada epistemológica mayor en la que el Psicoanálisis tuvo una gran cuota de influencia. Los dadaístas decidieron eliminar de sus obras los resabios estéticos del sistema clásico de las bellas artes. Legaron un arte nuevo, abriendo el campo a una estética de los sueños. El segundo aspecto fue la ubicación del artista y  su creatividad en el momento, en el aquí y ahora de la cultura.

Fueron los más convencidos de la insurgencia del inconsciente en sus obras. Al rescatar a los objetos cotidianos -materiales o inmateriales- y reconocerles valores y una estética,  transfiguraron el lugar común.
Convocaron  a la creatividad y al homo ludens. Predicaron entonces que todo ser humano  era capaz de hacer arte, derribando al sujeto ideal del arte. Fueron la fecundidad y la dispersión de los descubrimientos freudianos, los que sustentarían cada vez con mayor firmeza las propuestas dadaístas y servirían de anclaje e inspiración al movimiento Surrealista.

9. Freud, La Gradiva y El Surrealismo.

En 1903 Wilhem Jensen  publicó su novela “La Gradiva”, la que navegará más allá del océano literario para recalar en el puerto del Psicoanálisis y de allí emprender otra ruta hacia los territorios del surrealismo. En 1907, en plena era del Expresionismo y en los inicios del dadaísmo, Freud publicó El Delirio y Los Sueños En La “Gradiva” de Jensen. Allí afirmó una vez más que el creador no necesita saber nada de la teoría de la represión, de la interpretación de los sueños o de la influencia de la vida erótica  en la persona. Aún más enfático, compara el trabajo psicoanalítico con la creación de los poetas. “Lo que sucede es que, tanto él como nosotros, hemos laborado con un mismo material, aunque empleando métodos diferentes, y la coincidencia de resultados es prueba de que los dos hemos trabajado con acierto. Nuestro procedimiento consiste en la observación de los procesos  psíquicos anormales de los demás, con objeto de adivinar y exponer las reglas a que aquellos obedecen. El poeta procede de manera distinta: dirige su atención a lo inconsciente de su propio psiquismo, espía las posibilidades de desarrollo de tales elementos y les permite llegar a la expresión estética en lugar de reprimirlos por medio de la critica consciente. De este modo descubre en sí mismo lo que nosotros aprendemos en otros, esto es, las leyes a que la actividad de lo inconsciente tiene que obedecer; pero no necesita exponer estas leyes, ni siquiera darse cuenta perfecta de ellas, sino que por el efecto de la tolerancia de su pensamiento pasan las mismas a formar parte de su creación estética”(12).

Es un Freud  lejos del reduccionismo objetual. Las conclusiones de este ensayo le valieron la segregación definitiva de la “ comunidad científica”. Y por el contrario, la novela de Jensen y este ensayo fascinaron a los surrealistas. Se hablaba de la Gradiva, se pintaba a la Gradiva, se escribía sobre la Gradiva. Dalí pinta una serie referida  al personaje. André Breton, el padre del Surrealismo, inaugura una galería con el mismo nombre. El pintor André Masson pinta a la Gradiva. Entretanto, la Gradiva como escultura forma parte de la colección de Freud. Gradiva significa "La  que avanza ", y en verdad la musa recorrió los laberintos de la psiquis inspirando a los grandes del surrealismo.

Aún otro puente es tendido por Freud al mundo del arte, así como a lo que devendrá en la psicoterapia a través del arte: “Los poetas  son valiosísimos aliados, cuyo testimonio debe estirmarse en alto grado pues suelen conocer muchas cosas existentes que ni siquiera sospecha nuestra filosofía” (13). Es que para él la obra del novelista, de los poetas, los pintores, los escultores y la mitología son el campo donde es posible verificar los datos psicoanalíticos, al sujeto del inconsciente.

10. El Psicoanálisis y El Paradigma Subjetivo Del Surrealismo.

En 1921 André Bretón se aleja del Dadaísmo y en 1924 lanza su primer manifiesto inspirado por el psicoanálisis: “ Creo en la futura harmonización de estos dos estados aparentemente contradictorios, que son el sueño y la realidad, en una especie de realidad absoluta, en una sobre realidad o surrealidad, si así se le puede llamar” (14). Como organizador de este desorden dentro del mundo del arte acuñará otra de las claves del surrealismo, “ El Ojo existe en estado salvaje”, y en adelante apoyará la idea de lo instintual, lo pulsional y lo primigenio que circula en la persona. Es el periodo inicial, donde aún  se percibe la influencia del dadaísmo

Puede afirmarse que los surrealistas intervienen la teoría psicoanalítica con una fe absoluta en las leyes del inconsciente. Ojo salvaje significa arremeter contra las defensas, la censura, la negación, la represión. También puede decirse que ellos mismos practicaban una suerte de auto-análisis salvaje aplicando este mismo método a la cultura.

Fantasía de Los Orígenes: contra viento y marea se alejan del objetivismo y del realismo ingenuo, es decir, de la ciencia oficial, siendo su estrategia socavarla. Las metáforas visuales son intentos por aprehender los orígenes del hombre. El camino son el sujeto y sus fantasmas, la sexualidad, la bisexualidad, las eternas preguntas. Predicaban  la co-relación entre el mito, el sueño, los ensueños diurnos y el simbolismo. El psicoanálisis ya había propuesto la relación entre fenómeno clínico y fenómeno cultural. El paradigma se condice con la postura de qué marca, qué huella subjetiva, en el arte de los orígenes y en el origen del arte y de toda obra, ejerce su poder.

El Automatismo: colocados los fundamentos, Breton defiende el automatismo: “Automatismo psíquico puro por el cual nos proponemos expresar, ya sea verbalmente, ya sea por escrito, ya sea de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón, fuera de toda preocupación estética o moral” (14). Se trata de convocar  al inconsciente ya para pintar o escribir, lo que no remite no sólo a  “La Interpretación de los Sueños” de Freud, sino también a “El Poeta Y Los Sueños Diurnos”. ¿Por qué?  Porque las producciones surrealistas son activadas y realizadas en la vigilia, hay un acto de  voluntad y el reconocimiento compartido de que el artista sueña despierto.

Dadaístas y surrealistas impregnan de juego sus actividades. En el trabajo  mencionado Freud escribe: “No debe olvidarse que la acentuación, quizá desconcertante, de los recuerdos infantiles en la obra del poeta, se derivan en último término de la hipótesis de que la poesía, como el sueño diurno, es la continuación y el sustituto de los juegos infantiles”. Mucho más podríamos consignar sobre esta tendencia. El automatismo  surrealista intentará dar caza a las fantasías del inconsciente, para darles figura.

El Onirismo como vía regia del surrealismo: el onirismo tuvo como anclaje el dictum  de Freud en el sentido de las formaciones del inconsciente, en su ausencia de lógica respecto de todo tipo de actividad que sobrepasara las defensas cartesianas. Lo atemporal y el principio del placer se unen en su estrategia. Los trabajos de Delvaux, De Chirico, Matta, Brauner y Dalí, entre otros, son emblemáticos de esta visión y de una estética de lo inconsciente, en la medida de que el sueño es un soporte.

La Actividad Paranoico- Critica: método inventado por Dalí a partir de sus lecturas psicoanalíticas, que se traduce en la actividad espontánea de conocimiento irracional, basado en asociación de imágenes y de ideas, a las que le aplica una interpretación crítica de lo que el autor designaba como fenómenos delirantes. En rigor se trata de una actividad que organiza en imágenes los  fenómenos mentales. El artista puede tomar el riesgo de inclinarse hacia la locura sin quedar atrapado en ella. La consigna: dejarse llevar hasta el límite. Dali creía que con este ejercicio alcanzaba a liberarse de la racionalidad y de la censura, con el objetivo de “tocar” lo inconsciente.

Otro aspecto compartido con los expresionistas y  los dadaístas fue hacer visible la psicopatología de la época. El cuerpo de la histeria, las somatizaciones, la sexualidad, los sueños y las perversiones nos presentan a su través una serie de artistas capaces de enfrentar al hombre en sus más inquietantes expresiones.

11. Eros y el Eje de la Sexualidad.

Los ensayos de Freud respecto a la sexualidad infantil en  particular, y la del hombre adulto   en general, fueron  transformados en imágenes incluso con los mismos nombres empleados dentro de   la sicopatología psicoanalítica. Los  ensayos se convierten en apoyo y pívot de la estética surrealista  Las pulsiones de vida y de muerte. Las zonas erógenas, el cuerpo mismo como zona erógena, junto a los complejos  descubiertos y descritos por el psicoanálisis, pasan a formar parte del saber surrealista y dan títulos a sus actividades y sus obras.

Nada  más que algunos nombres: “Peligroso deseo” de Simón Atai, “Los signos de la tarde” por Rene Magrite, “Las canteras de Dédalo” por Masson, “Los placeres iluminados” por Dalí, “El vértigo de Eros” por Roberto Matta. Imposible ser justo en esta lista mínima, sin embargo hay un intento por atrapar a Eros en todas sus versiones.

12. Freud y la Definición del Surrealismo.

Parece que fue Freud quien lanzó la primera definición de lo que años más tarde Bretón consignaría como surrealismo. Escribe: "Incurriríamos  desde luego en un error si quisiéramos leer tales signos ( se refiere al contenido manifiesto del sueño) dándoles el valor de imágenes pictóricas y no el de caracteres de una escritura jeroglífica. Supongamos que tenemos ante nosotros un jeroglífico de los muchos que se publican como pasatiempo, en él veríamos una casa sobre cuyo tejado descansa una barca y luego, a continuación, una letra y una figura humana, sin cabeza, etcétera.


Freud, sumergido en el logo centrismo, en el fono centrismo y en un concepto académico de arte, no pudo ver más acá de las palabras, aunque en numerosas ocasiones destacó que las imágenes yacen más cerca del inconsciente. Su punto ciego lo llevó a afirmar que era una falta considerar al jeroglífico como una composición  pictórica. Sin embargo, proponía la deconstrucción, la descomposición, la fragmentación y la inscripción de la imagen. En el 1900 no podía atisbar que esas imágenes eran pictóricas y que abrían por adelantado una forma de mirar, sentir, pensar y estar en la estética y el mundo del surrealismo. De hecho, los mismos jeroglíficos incluyen un gesto trascendente, el dibujo de la letra realizado por la mano, o por una tercera mano.

13. A Su Memoria: Tormenta, Pasión y Legado.

Transcurridos 150 años del nacimiento de Sigmund Freud y a más de 60 años de su muerte, el mundo occidental prepara homenajes y reconocimientos. Su vida transcurrió, como solía decir, en un "espléndido aislamiento". Fue así hasta el final de sus días.

Los temas del arte y del inconsciente encuentran aquí y ahora  la confirmación magnífica de su entrecruzamiento e impregnación recíprocos. Fue tal su pregnancia, que sus conceptos, transformados en imágenes, son parte de nuestro imaginario cultural compartido. Freud levanta otro Sturm Und Drang al dar cuenta de los fantasmas polimorfos y multisimbólicos del inconsciente, lo que consecutivamente desencadenó la indignación de la ciencia oficial de su época, que miraba con desdén la relación del arte y del psicoanálisis que Freud constantemente predicaba. Andre Green ha dicho que la ciencia se detenía y se detiene aún  en el umbral del psiquismo.
 
La ciencia no podía reflexionar sobre el hecho de que el inconsciente no tiene lenguaje, sino diversas formas de expresión, a saber: metafórica, simbólica, gestual, pulsional, expresiones en imágenes antes que palabras, porque está formado por representaciones de cosa, no verbales o preverbales.

Verdaderamente, el expresionismo, el dadaísmo y el surrealismo se extendieron como una peste por el mundo occidental. Freud mismo había adelantado, en una de sus declaraciones, que el ascenso y la difusión del psicoanálisis tendrían la fuerza  de una verdadera peste. Parte de la tarea de expansión del psicoanálisis se debe  a los grandes movimientos artísticos del pasado siglo XX. En este sentido, el arte y el psicoanálisis son anticipados y presentan un presente por venir.

Freud dio origen al estudio de las relaciones entre el arte visual, la literatura y el psicoanálisis, al publicar La Ilusión Y Los Sueños En La Novela en la Gradiva de Jensen. Con la publicación de Un Recuerdo Infantil de Leonardo Da Vinci, El Moisés de Miguel Angel y El Poeta y Los Sueños Diurnos dejó  el campo abierto a la investigación de la estética psicoanalítica. La Interpretación de los Sueños aportó de forma explícita  a todos los movimientos artísticos del siglo pasado, y allí se encuentra parte de los fundamentos de la utilización del arte dentro de los procesos psicoanalíticos. La actual psicopedagogía también ha sido impactada  por sus propuestas.

El Psicoanálisis freudiano ha permitido el desarrollo de  escuelas paralelas y algunas complementarias: la de Melanie Klein,  la de Lacan, la de Winnicott, la de Bolwy, la de la psicología del Self correspondiente a Kohut y, su ultima  versión, la de un  Psicoanálisis relacional o de las configuraciones vinculares, anclado en la observación y la experiencia incontestable de que el Inconsciente funciona como una matriz relacional.

La influencia es inmensa. Dio origen a la antropología psicoanalítica al publicar Tótem y Tabú. Los estudios sobre sociología psicoanalítica y psicoterapia de grupo yacen en su Psicología de la Masas, Análisis del Yo y la Civilización y sus Descontentos. En su trabajo El Múltiple Interés Del Psicoanálisis abarca, entre otros, el interés filológico, el interés del psicoanálisis para la historia de la evolución y para la historia de la civilización. A lo largo y ancho de su obra Freud rinde homenaje al arte, a los artistas, a la creatividad y al uso del arte en la cultura.

A partir de tales antecedentes, una psicoterapia psicoanalítica a través del arte, un psicoanálisis a través de las imágenes, un psicoanálisis a través del arte, esperan su  momento de ascensión. Hoy, a 150 años de su nacimiento, países, ciudades, su pueblo natal, universidades, centros de estudios, institutos psicoanalíticos, asociaciones, escuelas de pre y de post grado, preparan sus diversos modos de homenajear a Freud, que en esta ocasión  tendrá al arte como su mejor intérprete. Este escrito quiere ser uno de esos innúmeros homenajes.

Colofón: lo que experimentamos en un sueño predominantemente es en imágenes visuales, por lo cual parte de la dificultad de dar un informe de nuestros sueños se debe a tener que traducir estas imágenes en palabras. “Podría dibujarlo, suelen decirnos, pero no sé como decirlo”.

Bibliografía

1. Freud S  Obras completas  Tomo II, p. 346. Biblioteca Nueva. Madrid, 1986.

2. Freud S  Obras completas  Tomo III, p. 347. Biblioteca Nueva. Madrid, 1986.

3. Perazzo N.  En  Melgar AC, Rascovsky de Salvarezz y otros  Psicoanálisis y Arte  p. 116. Lumen. Buenos Aires, 2003.

4. Freud S  Cartas De Juventud  pp. 296-297. Ediciones AMIA. Buenos Aires, 1997.

5. Freud S  Cartas De Juventud  pp. 114-116. Ediciones AMIA. Buenos Aires, 1997.

6. Loos A  En Lily Litvak  Erotismo De Fin De Siglo  p. 1. Antoni Bosch, editor. Barcelona, 1979.

7. Broch H  En Enrique Otero Carvajas  El Nacimiento De La Vanguardia Artística 1814-1918  p. 70. Ed. Planeta, 1992.

8. Richter E  En Rodolfo Modern  El Expresionismo Literario  pp. 13-14.  EUDEBA. Buenos Aires, 1972.

9. Freud S  Lo Perecedero  En Obras Completas, tomo III, p. 175. Biblioteca Nueva.
Madrid 1986.

10. Richter H  Art and Anti Art  p. 25. Thames and Hudson. London.

11. Danto A  El Abuso De La Belleza  p. 27. Edit. Paidos. Buenos Aires, 2005.

12. Freud S  El Delirio y Los Sueños en la “Gradiva” de W.Jensen  p. 195. En Psicoanálisis Del Arte. Alianza Editorial. Madrid, 1979.

13. Freud S  El Delirio y Los Sueños en la “Gradiva” de W Jensen  p. 107. En Psicoanálisis Del Arte  Alianza Editorial. Madrid 1979.

14. Breton A “Primera definición del Surrealismo”  En José Pierre  El Surrealismo  p. 98. Edit. Aguilar. Madrid, 1969.

15. Freud S  La Interpretación De Los Sueños  Obras completas  tomo I, Cap. 6, pág. 287.

Biblioteca Nueva. Madrid, 1986. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Diseño webDiseño web
Diseño webDiseño web